Yunier: regalo de Dios para su familia
Fotos: Lourdes Abuin, comunicadora de Cáritas Matanzas y cortesía de la entrevistada.
Por Lianet Fundora Armas

Yunier Súarez Ortega es muy organizado y tiene diversas pasiones, entre ellas la música, el amor por los animales, el baile. Sobresale además por su buen control muscular y el gusto por los colores, como una analogía de la vida misma, donde la diversidad es lo que nos hace realmente auténticos.
Cuando pedimos a su hermana Yanaisy que lo definiera en una frase, la respuesta no se hizo esperar: “él es lo más lindo que Dios nos dio”.

Tiene 47 años y desde hace más de dos décadas su vida está entrelazada al programa Aprendiendo a crecer, en Cáritas Matanzas.

«Los especialistas le hicieron un diagnóstico inicial y determinaron que era síndrome de Down por alteración cromosómica en mosaico. Nuestra incorporación al programa fue una experiencia increíble, aprendimos muchísimo en los talleres y cada jornada nos unió a otras familias.»

Hoy mi hermano ya no esta en edad escolar, por eso asistir a los encuentros es una motivación, una oportunidad de hacer nuevos amigos, aprender y ser feliz», asegura Yanaisy.

Toda la familia participa en estas jornadas, incluso las nuevas generaciones, entre ellos el pequeño Ronny, sobrino nieto de Yunier.

Precisamente una foto de ambos que capta el instante en que el niño coloca un beso en la mejilla del tío, identificó el cartel que llegó a toda la Diócesis matancera en el 2024, como parte de la Segunda Jornada por el Día Internacional de las personas con discapacidad.

En esa instantánea está implícita la esperanza de una sociedad mejor, la necesidad de aprender el valor de la palabra inclusión desde temprano, porque en ello está la garantía de un mundo más sensible a todos.
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