Voluntarios de Cáritas: “Nuestra riqueza mayor es el tejido humano que formamos”
Fotos: Lourdes Abuin
Por: Lianet Fundora Armas

“El evangelio de San Mateo nos recuerda que la mies es mucha y los obreros pocos; sin embargo, como en aquel tiempo hizo Jesús con sus apóstoles, ustedes son enviados para dar esperanza, fe y paz y proclamar la palabra de Dios en medio del contexto difícil que vive nuestro pueblo.
“Cristo se compadecía de las multitudes y ustedes también están llamados a ejercer su servicio con un corazón lleno de misericordia. No se predican a sí mismos, van a anunciar a Jesús a través de la caridad espiritual, material y humana y lo hacen sin esperar nada a cambio”.
La homilía de Monseñor Juan Gabriel Díaz Ruiz fue un mensaje de aliento para todo el voluntariado de Cáritas Matanzas, el cual celebró su día mediante una actividad de formación estratégica que marca nuevos rumbos a seguir.
María de los Ángeles Castelo, directora diocesana de la institución, dirigió unas sentidas palabras a los presentes e instó a compartir una mirada sobre los desafíos actuales y futuros.
“Los animo a que hoy se sumerjan en este espacio con mente abierta y corazón dispuesto. A que pregunten, compartan sus dudas y certezas. La riqueza más grande que tenemos es el tejido humano que formamos.
“Que esta jornada sea un punto de encuentro, de aprendizaje mutuo y, sobre todo, de reafirmación de nuestra vocación de servicio. La estrategia más poderosa, el motor de todo lo que hacemos, es el amor al prójimo que nos convoca y nos une”.
FORTALEZAS Y DESAFÍOS EN EL SERVICIO AL PRÓJIMO

El encuentro tuvo como punto medular el trabajo en equipo. Los miembros de los diferentes programas; así como los responsables de Cáritas en cada parroquia, tuvieron la oportunidad de reunirse e intercambiar sobre los ejes estratégicos que rigen su accionar.

El análisis realizado en torno a las debilidades y fortalezas permitió elaborar propuestas como integrar las diferentes pastorales en el trabajo de Cáritas; establecer criterios de búsqueda de los más vulnerables de la sociedad para poder transformar sus realidades y avanzar en el sueño de que en cada parroquia funcionen todos los programas.
En cuanto a los Grupos de Desarrollo Humano (GDH), los profesores destacaron los cambios positivos en la promoción académica de tantos alumnos y expresaron la alegría de formarlos en valores.
Los presentes vivieron un instante de emoción al escuchar la lectura de una carta emitida por los maestros de Calimete, donde transmitieron su gratitud porque GDH contribuye con el crecimiento educativo y espiritual. “Tenemos en nuestras manos la posibilidad de aportar a la sanación de las almas”, agregaron.
En cuanto a Aprendiendo a crecer (Aac), Evelyn Méndez Castelo, coordinadora diocesana, destacó la calidad e impacto de la Jornada de Sensibilización por las personas discapacitadas y enfatizó en no perder de vista el objetivo del programa: que las personas en situación de discapacidad y sus familias acompañados por Cáritas, desarrollen su autonomía e inclusión social.
En este sentido se evidenció la importancia de encontrar redes de apoyo que favorezcan también la inclusión laboral; así como sumar especialistas al programa para elevar la calidad de la atención a tantos beneficiarios.
“Es importante la formación constante de nuestros voluntarios y el apoyo a las madres para que puedan desarrollar habilidades en sus hijos”, puntualizó Evelyn.

En cuanto a Gestión de Riesgos y Desastres, sus miembros manifestaron la prioridad de vincularse a otras pastorales y programas como Aac, de manera que puedan apoyar en la identificación de aquellas personas que se encuentren en situación de riesgo.
Finalmente Isel Gómez, coordinadora del Programa de Personas Mayores (PPM), destacó entre los elementos debatidos en equipo, la propuesta de estandarizar las normas de consumo, de llevar no solo el alimento, sino también el consuelo y el aliento a tantos beneficiarios.

Reflexionaron además sobre el amplio espectro de servicios que pueden brindarse como la peluquería, podología, los juegos didácticos, entre otros.
Los miembros de PPM se comprometieron a revitalizar los grupos de animación sociocultural y a promover los intergeneracionales y temas de cuidado.
SUMANDO ALEGRÍAS

Como cierre de esta actividad cuyo centro fue reverenciar la labor del voluntariado, se entregaron los reconocimientos a todos los participantes en el concurso nacional por la colecta anual de Cáritas Cuba.

A través de las décimas y el corte de la cinta ianugural quedó abierta la exposición de todas las obras concursantes, las cuales pudieron ser disfrutadas por los presentes.
Con la actuación del Mariachi Los Coyotes cerró la cita entre bailes, abrazos, y un almuerzo exquisito.
Esa tarde, al regresar a sus hogares cada voluntario marchó con nuevas fuerzas en el corazón y el recuerdo de aquella locución ofrecida por nuestra directora diocesana:
“Gracias por estar aquí, por ese sí que dieron y que renuevan cada día. Gracias por regalar lo más valioso que tienen: su tiempo, sus talentos, su compromiso y, sobre todo, esa chispa de humanidad que los impulsa a servir. En cada uno de ustedes late el corazón de Cáritas: la caridad con organización, el amor transformado en acción concreta”.
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