Voces de gratitud
Por: Katiuska Fournier De la Cruz, comunicadora al servicio de Cáritas Cuba

En la Parroquia “Nuestra Señora del Carmen”, justamente en comunidades como Cabacú, Palma Clara, Jamal y otras, las familias beneficiarias del donativo humanitario procedente de Estados Unidos y los voluntarios que ayudaron a distribuirlo, comparten testimonios de gratitud y alegría ante el gesto caritativo de apoyarles en momentos de adversidad.
Tocar su realidad, escuchar sus historias, saber la utilidad de los recursos materiales que llegaron a sus manos, permitió conectar y sensibilizar con sus vidas y encaminar ideas para seguir ayudando de manera oportuna y valiosa.
Estas comunidades forman parte de la diócesis de Guantánamo- Baracoa, rodeadas de montañas e impactadas tras cada meteoro de los últimos diez años, lo cual torna más difícil cada experiencia ciclónica y también la recuperación.

Cándido: (voluntario de la comunidad cercana al Río Miel) “La gente se sentía muy estimulada, había personas que lloraban, que agradecían y miraban al cielo, emocionados, creían que era imposible lo que se les ofrecía. Compartimos con ellos un rato de conversación y ánimo. La iglesia católica atiende a los necesitados sin mirar su creencia. Trasladamos en un vagón las cajas y todos en casa, mi esposa, mi hijo ayudamos a llevar ese donativo a los beneficiarios de Baracoa.”


Laritza y su esposo Renato atienden el caserío cercano a Río Miel (500 o 600 metros después del afluente) “Allí las familias viven en casas con piso de tierra, su fuente de trabajo es el cultivo de tierra y ante ciclones quedan sin sustento. Se sienten muy agradecidos de esta acción caritativa.”
Voluntaria de Cabacú: “Hay quien tiene muchos niños, hasta seis, y pasan mucho trabajo. Fueron beneficiados con este donativo y a través de nosotros hacen llegar su gratitud y expresan su deseo de asistir a la iglesia pero esta ayuda no se circunscribe a congregarse en alguna iglesia, sino solamente ayudar.
Caridad: “Tengo experiencia de trabajar frente a emergencias en Cáritas y llegar hasta comunidades como Vega Larga donde abundan las necesidades y carencias es un gesto que nos marca la vida. Una viejecita se arrodilló para dar gracias y uno se conmueve. Realmente agradecen a Dios y los hermanos que aportan. Ha sido un gesto muy bonito.”

Raulicer, Responsable de la Cáritas parroquial en Baracoa: “La coordinación y organización son vitales para poder ayudar con eficiencia. Aquí repartimos por áreas y comunidades a los voluntarios. Dentro del gran número de vulnerables asistimos a aquellos que viven la peor situación. Creo que el 95 por ciento del trabajo está bien hecho y se reconoce que esta ayuda permite atender a quien hay que llegarle y en el momento en que hay que llegarle. Fue una visión favorable de Cáritas la formación previa frente a emergencias y hoy vemos cuán importante era prepararse para servir mejor en la práctica. Eso ha sido bastante bueno.”

Lorena (19 años) voluntaria activa de Cáritas. “Uno se involucra con la realidad y necesidad de las personas. No nos quedamos en lo superficial porque es crítico lo que viven. Ver su agradecimiento y alegría es algo que produce un inmenso cambio en nuestras vidas. Muchos de ellos cuando nos ven llegar quieren brindar lo que tienen y hay quien incluso cuando no tienen nada, ofrecen una simpatía y cariño que nos llena de también de alegría.
Beneficiarios de zonas rurales de Baracoa: (Palma Clara y Jamal)

Migdalia Rojas Borges, 86 años (vive en Palma Clara con su hijo en situación de discapacidad intelectual y enfermo): “Gracias por los alimentos y todo cuanto nos dieron. Nos sirvió de mucha bendición. El arroz y los frijoles fue lo más valioso. Valga a ello porque lo he ahorrado y todavía me queda un poco. La tanquetica es bonita y la lámpara es muy útil. Vivimos de la chequera y no alcanza para alimentarnos. Gracias, gracias!”

“Mi criterio es comunitario. A todos nos sale del corazón el agradecimiento. Si algo llegó cuando debió llegar fue esa donación. Personas de otras iglesias también se sienten agradecidas de recibirlo.»


Madre de tres niñas (Jamal): Gracias por la ayuda que nos dieron. Estamos usando todo lo que nos entregaron. Con las pastillas cloramos el agua que no está muy buena por acá. Cargamos la lámpara cuando hay corriente y con el sol.
Concepción (hombre joven en situación de discapacidad de Jamal) “Mi esposa y yo estamos muy agradecidos con esta ayuda que nos han entregado de tan lejos. Todo cuando dieron es valioso y útil para nosotros. Han venido a comprarme la tanquetica y la lámpara y les he dicho que ese es un regalo de hermanos y no se vende”
Magalis (Responsable del equipo de Cáritas parroquial en Jamal) Apenas llegó el donativo los voluntarios de Cáritas entregamos a los beneficiarios ya identificados previamente. Eran días de lluvia porque acá siempre hay condiciones climatológicas adversas pero llevamos hasta las casitas de las personas esa ayuda tan valiosa porque son muy necesitados y en estos momentos sufren más situaciones difíciles.
Padre Efren (parroquia ubicada en el Jamal “Nuestra Señora del Carmen”) “Nos han dicho, padre, gracias por todo lo que nos han dado… Da dolor ver cómo ha quedado esta comunidad que ha perdido el 90 por ciento de las palmas; y la naturaleza luego del azote de tantos huracanes está afectada. Aquí la población se dedica a la producción agrícola pero con esta situación se ven limitados y después de los huracanes de estos 10 años sufren las pérdidas”.








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