Una huella de amor en Trinidad.

Los encantos de Trinidad no se reducen únicamente a sus calles adoquinadas y casas coloniales. Su gente, afable y hospitalaria, multiplica esos atractivos que la convierten en una de las ciudades más exóticas de Cuba.

Circunscrita a la Diócesis de Cienfuegos, allí la labor de Cáritas deja su huella e impacta en la vida de los habitantes. Una de las iniciativas de mayor repercusión es el Programa de Personas Mayores (PPM), el cual atiende hoy a cerca de 120 ancianos por medio de sus talleres y grupos de animación, así como a través de los servicios de alimentación y lavado.

Foto 1 Cienfuegos Trinidad
El acompañamiento a las personas mayores y vulnerables fue uno de los temas abordados por los formadores diocesanos de Cáritas Cienfuegos en Trinidad.

Marisleidy Pérez Álvarez figura entre los beneficiarios, a partir de la pronunciada situación de vulnerabilidad en la que vive. “Yo pasaba mucho trabajo y Asistencia Social me dio una chequera, pero a veces tampoco alcanza para el almuerzo de la ‘fondita’ (comedor del Sistema de Atención a la Familia). Entonces, en Cáritas ―dijo—, recibo ayuda; y tengo, además, el desayuno por las mañanas, y me lavan la ropa”.

Otra experiencia narró Oneida Puig González, quien, a sus 80 años, reconoce que el PPM la ha ayudado espiritualmente, sobre todo a asumir la vejez con otra perspectiva. “Al margen de la edad y de nuestros estudios, uno siempre aprende algo nuevo con los temas de superación que nos ofrecen, los cuales intento llevar a la práctica para sentirme mejor”.

Los testimonios de ambas mujeres trascendieron durante el Seminario del Buen Envejecer, impartido por los formadores diocesanos de Cáritas Cienfuegos. Consejos, dinámicas y juegos de participación ocuparon gran parte de la cita.

El Seminario del Buen Envejecer
El Seminario del Buen Envejecer agrupó a beneficiarios del Programa de Personas Mayores en Trinidad.  

“Estos espacios reportan mucho a las personas del Programa, porque aprendemos, conversamos un rato, oramos por los enfermos de la comunidad, y nos animan a seguir adelante”, afirmó Yamina Agustina García Chaviano, animadora del taller Manos Laboriosas, compuesto por casi una decena de adultos mayores.

“Lo concebimos como un proyecto de ‘laborterapia’, donde realizamos diferentes actividades: bordamos, tejemos; compartimos plantas y recetas de cocina, y es un lugar de disfrute que nos brinda otra apreciación de la vida, especialmente sobre cómo mantener un espíritu alegre y positivo”, agregó Silvia Rosa Cantero Garabito, quien colabora con el PPM en Trinidad.

Hoy, uno de los grandes retos de Cáritas en este territorio del centro sur del país está asociado a la disponibilidad de voluntarios. Por eso, el Programa de Formación General organizó también un encuentro para sumar a jóvenes y adultos menores de 60 años.  

Annerys Pérez Díaz agradeció la oportunidad de conocer acerca del quehacer de dicha institución, con presencia en Cuba desde hace más de tres décadas. “Aunque no pertenezco a la Iglesia, quisiera contribuir de alguna manera. Vivimos —dijo— momentos muy duros y hay muchas personas necesitadas, no solo de un plato de comida, sino de cariño, de afecto, de conversación, de ser oídas”.

Foto 3 Cienfuegos Trinidad
Durante la visita a Trinidad, se impartió también una formación para sumar a nuevos voluntarios

De tal modo, el amor hiló en un mismo tejido de sentimientos cada criterio, vivencia y confesión de quienes participaron en estos intercambios, donde otra vez el latir de Cáritas Cienfuegos volvió a fusionarse con la magia seductora de Trinidad.                                                                                                                                                                                   

Visitas: 17

Roberto Alfonso Lara
Roberto Alfonso Lara
Artículos: 108

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *