Semana de receso escolar con la alegría de Cristo Resucitado
Por: Lianet Fundora Armas comunicadora de Cáritas Matanzas
Foto: Cáritas parroquiales

Cada proyecto del Programa Grupos de Desarrollo Humano de Cáritas Matanzas bendice a niños, adolescentes y jóvenes.
Desde los talleres hasta los repasos escolares, la esencia es sin dudas: “contribuir al desarrollo integral de los beneficiarios en pos de convertirlos en agentes transformadores de su realidad”.
No obstante, para las Cáritas parroquiales se trata de una misión más honda que implica abrazar, guiar, acoger como una verdadera familia a quienes son la luz del futuro. Las actividades efectuadas durante esta semana de receso docente han dado muestra de ello.
Las iniciativas han sido diversas y en cada cita se cumplió el propósito de favorecer no solo el esparcimiento, sino también la formación en valores y el compromiso más hermoso de todos: regar la buena semilla de la fe.
El mensaje de esperanza que trae consigo la Pascua de Resurrección fue compartido con intensidad durante estos días, donde los pequeños participaron en la celebración de Eucaristías y profundizaron en los Evangelios de modo singular, como por ejemplo los oratorios llevados a cabo en la parroquia Nuestra Señora de la Caridad, en Unión de Reyes.
Por otra parte, en comunidades como La Purísima Concepción, de Bolondrón; San Juan Bosco, en Torriente; San Cipriano Obispo y Purísima Concepción, de Limonar; entre otras, los beneficiarios también salieron de misión para colmar de alegría barrios vulnerables, familias, enfermos…
¡Qué hermoso verles entregar dibujos, brindar canciones, abrazos y reconocer el rostro de Cristo en los hermanos más necesitados!
En la comunidad de San José, en Colón, experimentaron también la dicha de servir, esta vez desde el comedor parroquial acompañando a los voluntarios y hermanos de Emaús que elaboran los alimentos.
“Cooperamos en todo: escogimos arroz, preparamos sazones y hasta contribuimos con el afeitado de los abuelos, el arreglo de las uñas de las abuelas. Nuestros adultos mayores ofrecen lecciones importantes sobre la resiliencia. Ellos nos recuerdan la importancia de la empatía y la gratitud”, relató Nancy Patricia Amador, responsable de Cáritas.
Los integrantes de GDH de dicha parroquia colombina también confeccionaron manualidades como regalo para los beneficiarios del programa Aprendiendo a crecer y animaron el encuentro de los Síndromes de Down este sábado.
En San Antonio de Cabezas y Alacranes también se diseñó un amplio programa que incluyó excursiones, dinámicas y la celebración de la Pascua junto a los niños de la Catequesis.
Por su parte, en la comunidad cardenense, los alumnos de los repasos escolares de Fátima y San Manuel además de la oración y los talleres de manualidades y teatro, recibieron la imagen de la Virgen de La Caridad como parte de la peregrinación actual que se lleva a cabo en la diócesis hasta el próximo 29 de agosto.
Mientras, en la parroquia San José, en Martí, los miembros del proyecto de Seguridad Alimentaria Sembrando Esperanza aprendieron junto a una ingeniera agrónoma cómo cuidar las plantas, reconocer su crecimiento y sentirse responsables de su desarrollo.
Y tampoco faltó el compartir fraterno en las parroquias Nuestra Señora del Sagrado Corazón, en Amarillas y Santa Catalina de Alejandría Virgen y Mártir de Pedro Betancourt, entre narraciones de cuentos, canciones, baile y mucho amor.
EL ARTE QUE UNE Y SALVA
En el barrio de Pueblo Nuevo, en la ciudad de Matanzas, el cierre de los talleres fue un espectáculo creado por los profesores de teatro, guitarra y danza.
La combinación de dichas manifestaciones artísticas propició una jornada inolvidable que les convidó a soñar y reir.
Por su parte, los beneficiarios de las parroquias El Carmen y La Milagrosa interactuaron con los artistas de la compañía ZanCuba.
Jesús Grasso Zamora, director de la misma expresó su gratitud hacia Cáritas por la oportunidad de trabajar para los niños.
“El primer espectáculo fue: Un girasol pequeño de la autoría de Salvador Lemis, relato que narra cómo al obsequiar un girasol a uno de los habitantes de un pueblo descolorido, un niño logra salvarles y llenar aquel sitio de matices hermosos. En esta puesta en escena se refleja el valor de ayudarnos unos a otros, de complementarnos y en ello el arte juega un papel fundamental porque nos une y nos salva.
“En cuanto al segundo espectáculo, les brindamos un show divertimento en zancos. El mismo resulta una verdadera fiesta con muñecos, retablos, juegos de participación acompañados de canciones infantiles y cantos tradicionales cubanos”.
¡Gracias Señor por este tiempo, por las manos que se unen para construir una sociedad mejor donde la Caridad y la sensibilidad brillen en los más jóvenes!


































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