OCTUBRE MES MISIONERO.

Texto: Yaquelín Reyes Caiñas

Bayamo-Manzanillo, octubre, 2020-, Según el Papa Francisco en su mensaje a la Jornada Mundial de las Misiones,  publicado a través de las redes sociales, dice que: «este año, marcado por los sufrimientos y desafíos causados por la pandemia de la COVID-19, el camino misionero de toda la Iglesia continúa a la luz de la palabra que encontramos en el relato de la vocación del profeta Isaías: «Aquí estoy, mándame» (Isaías 6,8)”

A ese llamado han respondido: Silvia, Ramón, María, Luguita, Miguel, Arianna, Yoel, Luís, Zoilita, Carmencita, Julito, Vilma, Nersy y tantas otras personas voluntarias de Cáritas en la diócesis «que a la pregunta del Señor: « ¿A quién enviaré?» (ibíd.). La respuesta viene justamente del corazón, de su misericordia.

La  llamada a la misión, según el Papa Francisco es una invitación a salir por amor de Dios y del prójimo. Una oportunidad para compartir, servir e interceder. La misión que Dios confía a cada cristiano lo hace pasar del yo temeroso y encerrado al yo reencontrado y renovado por el don de sí mismo».

De ahí que en nuestra diócesis gracias a la Conferencia Episcopal Italiana y aADVENIAT de CARITAS Alemana, se ayudan a unas mil personas, creyentes y no creyentes, a través del programa Ayuda Humanitaria y Emergencia, donde la labor del voluntariado es primordial, porque estos  además de recibir formación cristiana, participan en talleres para proporcionarle los necesarios conocimientos a los acompañantes  y allegados de personas postradas o con trastornos psíquicos, físicos o ambos.

En la misión de anunciar el Evangelio, de ofrecer donativos o ayuda financiera o sencillamente un tiempo de acompañamiento en la oración, los voluntarios de Cáritas se mueven porque el Espíritu los empuja (Sin Él no pueden hacer nada, LEV -San Pablo, 2019, 16-17) y no solo se mueven en la ciudad apoyando a los beneficiados, sino que se trasladan hacia comunidades distantes para mostrar la presencia viva de Dios, comunicando, acompañando y sembrando esperanzas por una mejor calidad de vida.

«La Iglesia siempre ha detenido su mirada en los más necesitados pero ahora en medio de la crisis sanitaria y económica global, juega un papel crucial  en el estudio de proyectos dirigidos hacia aquellas personas, que viven con necesidades extremas. Es por eso que el próximo 24 de octubre se efectuará un taller de programación inicial de Ayuda Humanitaria en la Parroquia San Francisco Javier en Niquero, donde se abordarán temas, que tienen que ver con las misiones del voluntariado de Cáritas, de cómo llegar en tiempo de pandemia hacia los más frágiles, los pobres, enfermos, ancianos».

Así lo aseguraba recientemente en conversación telefónica el coordinador diocesano Antonio Carlos Estrada Santana quien agregaba que: «en este tiempo, la Covid-19 ha modificado los modos de comportamientos, el virus sigue indicando el distanciamiento físico, uso del nasobuco, y el frecuente lavado de las manos en cada encuentro misionero al acercarnos a Dios, rezando por los enfermos, y los que mueren contagiados; porque orar es la primera obra misionera en la que todo cristiano puede y debe hacer, y es también aquella más eficaz. Mediante la oración Dios toca y mueve el corazón».

«Dios ama y con este amor llama a cada cristiano pero de manera especial al voluntariado de Cáritas, a misionar en las necesidades de amor, dignidad y libertad de sus hermanos».

Visitas: 2

Yaquelín Reyes Caiñas Reyes Caiñas
Yaquelín Reyes Caiñas Reyes Caiñas
Artículos: 19

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *