Nada puede impedirles volar muy alto: Jornada de Sensibilización desde Cáritas Matanzas
Por: Lianet Fundora Armas comunicadora de Cáritas Matanzas
Foto: Lourdes Abuin comunicadora de Cáritas Matanzas

La Jornada de Sensibilización por las personas con discapacidad culminó el 8 de abril último en la parroquia San Pedro Apóstol, en Versalles.
Desde bien temprano los sacerdotes P.Luigi Coretti y P. Raúl Alvarado, de la orden de los franciscanos conventuales, recibieron a formadores y voluntarios del Programa Aprendiendo a crecer de Cáritas Matanzas, para alistar cuidadosamente cada detalle antes de la llegada de los beneficiarios de los grupos Camina Conmigo (Síndromes de Down, Prader Willis, entre otras condiciones) y ProfundaMente (Trastornos del Espectro Autista TEA).
El olor a césped recién cortado se esparcía por todo el patio que comenzó a cobrar vida con el ir y venir del equipo. Poco a poco se fueron compartiendo las responsabilidades: inflar globos, recortar las letras para conformar el cartel de bienvenida, alistar los juegos que disfrutarían los invitados como parte del encuentro…

Mientras ayudaba al P. Luigi a colocar banderas multicolores Evelyn Méndez Castelo, coordinadora diocesana de Aac repasaba en su mente cada detalle.
Realizar estas celebraciones en medio del difícil contexto en que vivimos es sin dudas un desafío; por eso no puede evitar emocionarse al recordar las iniciativas desarrolladas por las Cáritas Parroquiales y aquellas actividades que impregnaron el espíritu de la Jornada en la ciudad yumurina.

Sabe cuánto significa el hecho de sembrar en el alma de la sociedad un mensaje de amor e inclusión.
Para Lillieti, Celin, Nadima, Reglita, Zayris y el Doctor Jesús David la emoción no puede ser menor. Ha sido un año de acontecimientos importantes donde sobresale la creación de la Casa Respiro en Villa María, el primer aniversario del proyecto Amor y Esperanza de Limonar y el segundo aniversario de ProfundaMente.
Pero la verdadera satisfacción habita en haber sido testigos de la superación constante de cada beneficiario, de animarles, de no rendirse, porque, como expresara David: “Nada puede impedirles volar muy alto”.
Esta vez junto al equipo de Aac estuvo una representación de la Pastoral Juvenil matancera: Dayanis Herrera Sardiñas, su animadora diocesana y los hermanos María Karla y Carlos Enríquez Allende Bello, hijos de Nadima.

“Apoyar a Cáritas ha sido otra manera hermosa de hacer misión y qué mejor instante que durante la Pascua de Resurrección donde estamos llamados a ver el rostro de Cristo en nuestros hermanos”, aseguró Dayanis.
¡Una fiesta por la vida!

Desde las dos de la tarde beneficiarios y familiares comenzaron a adentrarse en el templo para vivir el momento espiritual inicial.
Además de bendecirles, el P. Luigi les invitó a rezar juntos y a meditar en torno al Evangelio de San Lucas donde Jesús se nos revela como el Buen Pastor.
“La mirada diferente de Jesús nos ayuda a superar la soledad; él mismo va en busca de nosotros, no nos olvida. Se trata de un Dios que es bondad y misericordia, que no juzga, que no condena, que nos salva. El don de Cristo resucitado es la paz, que cada uno de nosotros viviendo la comunión con el Señor podamos experimentarla”.


Luego de este tiempo de bendición comenzó la fiesta en el patio. Después de colocarse los vestuarios tuvo lugar la pasarela. Entonces Claudia lució hermosísima con su sombrero imitando a Ana Bárbara; Carlitos mostró sus dotes artísticas dramatizando a Maikel Jackson; Danilo reafirmó su pasión por el deporte y Betty Yanet bailó como Shakira.


Muchos otros se sumaron al desfile que incluyó además una escenificación de la escena del filme infantil La Bella y la bestia, donde Eriel (Prader Willi) bailó junto a Emily, hermana de Eric.


Cáritas: espacio de todos

Fútbol, bolos, suizas, pesca de patitos en una piscina diminuta y hasta el curioso “sacapulgas” que regaló carcajadas por doquier: los beneficiarios tuvieron un tiempo de esparcimiento a través del juego libre.

Padres y abuelos se deleitaron viéndoles correr, saltar unidos de las manos, compartiendo el mismo espacio como hermanos.
Maylin Roque, mamá de Jorgito (TEA) no pudo dejar de expresar su gratitud hacia Cáritas: “Es una experiencia increíble pertenecer a esta familia donde todos quieren tanto a nuestro niño, le atienden y enseñan.
“A ello se suma la fe, el abrazo de la Iglesia que nos ayuda a sanar por dentro de las depresiones que quizá podamos experimentar porque tener un hijo con necesidades educativas especiales, o con alguna discapacidad suele producir ansiedad. Aquí la esperanza habla más alto, Jorgito lleva dos años en el proyecto ProfundaMente y mi esposo y yo nos sentimos felices”.
También Adrián Torres, padre de Adrián Leonel Torres, de 12 años de edad quien recientemente se ha incorporado a los proyectos de Aac, argumenta cuán bueno ha sido para su pequeño encontrar este espacio donde pueda intercambiar con otros y donde él y su esposa han adquirido conocimientos.


Una vez concluido el tiempo previsto para jugar, el arte fue nuevamente el protagonista. Lissette Mateu y Ronald cantaron Color esperanza y Maylin y Jorgito La Guantanamera.
Y como sorpresa final los integrantes de la casa respiro pusieron de pie a todos con el contagioso ritmo de la Conga Santiaguera que terminó en un trencito gigante uniendo a las familias.

Ni siquiera las nubes grises pudieron opacar tanta dicha. El cierre de la Jornada no significó un punto final, sino un camino abierto para Aprender a crecer con más fuerzas.
Por eso, cuando los sueños parezcan imposibles, recordemos las palabras de Mercedes Paula Ferrín, madre de Danilo Arteaga, un joven con Síndrome de Down, de 27 años.
“Cáritas se esmera en procurarles dicha a nuestros hijos. Danilo se siente incluido, este es su lugar y nosotros estamos muy agradecidos”.
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