Mil familias damnificadas por el tornado reciben ayuda de Cáritas Cuba
Equipo de Comunicación de Cáritas Cuba
La Habana, 2 de mayo de 2019,- Mil módulos de cocina y útiles del hogar, confeccionados por la red de emergencia de Cáritas Cuba gracias a la ayuda de sus donantes, son distribuidos desde el pasado mes de abril por los municipios de 10 de Octubre y Regla, donde se concentran las mayores afectaciones del tornado que asoló La Habana el pasado 27 de enero.
La donación consiste en una olla eléctrica multipropósito, dos sábanas, dos toallas y una colcha; y en una segunda variante una olla arrocera, una olla de presión, dos sábanas, una toalla y una colcha (opción que buscó la institución al agotarse en el mercado minorista las multipropósitos eléctricas).
Las familias beneficiadas con la donación fueron seleccionadas por la red de emergencias de Cáritas Habana con la colaboración de las trabajadoras sociales en el municipio Diez de octubre, donde encontraron el mayor número de familias afectadas con necesidad de apoyo. Las entregas se hicieron tras una rigurosa pesquisa donde se otorgó prioridad a quienes sufrieron más daños constructivos, prevaleciendo los hogares donde vivieran menores de edad, personas mayores, personas enfermas o con discapacidades y mujeres embarazadas.

El próximo paso en el acompañamiento de Cáritas a los damnificados del tornado será la distribución de 1980 colchones que ya se encuentran en tres contenedores en el puerto de Mariel, La Habana.
Durante las primeras dos semanas tras el paso del tornado, Cáritas parroquiales junto a otras pastorales y congregaciones religiosas, elaboraron alimentos y distribuyeron raciones de alimentos donadas por el sector privado para un total de hasta 800 personas por día al inicio de la respuesta. También se entregaron ropa (varias mudas por persona) y módulos de aseo y alimentos no perecederos a miles de familias en todos los municipios afectados, gracias a las donaciones de los fieles y personas de buena voluntad de La Habana y otras diócesis.
Nuestra institución comparte los testimonios de algunos de los beneficiarios que han recibido donaciones para que su agradecimiento llegue a todas aquellas manos caritativas que lo hicieron posible. Dios les bendiga.
TESTIMONIOS:
Bárbara García Guzmán (vecina de calle Reyes #65 apto 2 entre Mango y Remedios, Jesús del Monte, 10 de Octubre):
“Tuve varias afectaciones con el tornado. No perdí el techo pero sí las puertas, y al entrar el agua se mojaron los colchones, el televisor. La iglesia abrió sus puertas desde el primer momento y recogieron las direcciones de todas las personas que llegaban a pedir ayuda, luego visitaron casa por casa. A mí llegaron y me dijeron “me permite pasar, ver su cocina”; y allí comprobaron mis afectaciones, que la cocina estaba en mal estado y entonces me dieron un papelito con el que hoy vine a recoger este módulo.

“En mi casa somos cinco, cuatro adultos y un menor. Agradezco a Dios y a todas las personas a las que Él les ha tocado el corazón, por hacer posible esta bendición que hoy recibo, que no me la esperaba. Es una bendición grande.
“Yo soy cristiana, asisto a la iglesia Príncipe de Paz, evangélica pentecostal, y he visto como todas las iglesias tanto católicas como protestantes han dado muchas ayudas a los damnificados del tornado. Dios ha estado presente en nuestro dolor.”
Varias mujeres:
“Muy buena atención, muy buena organización por parte de la iglesia, en la distribución todo fluyó bien. Esto es una gran ayuda para todos los que fuimos damnificados. Ellos visitaron nuestras casas, priorizaron a las familias con derrumbes totales, a los más afectados, y también a los que tienen niños o enfermos, discapacitados, situaciones así”.
Raúl Onán Gaínz Hernández (vecino de calle Ntra Señora de Regla, edif1 apto 5 entre Remedio y Calzada de Luyanó, Lawton, 10 de octubre):

“Yo he pasado mucho, soy operado de ambas caderas, tengo implantes en ambas piernas, padezco del corazón (11 veces operado y con 4 infartos) y estoy esperando trasplante del corazón y ahora me han descubierto cáncer y estoy bajo radiaciones. Vivo solo y el tornado me llevó el tanque del agua de la casa. El agua tengo que cargarla… los vecinos me ayudan.
“Estoy muy agradecido a la iglesia, a todas. Los de la iglesia bautista de aquí cerca me han ayudado con alimentos (aceite, arroz, leche, latas de carne), vienen y me visitan. Y de la iglesia católica igual, han venido con las trabajadoras sociales que los están apoyando y me han traido este módulo hasta la casa para que no tenga ni que cargarlo.
“Para todos los que están necesitados, no solamente yo, es muy bueno que lo puedan ayudar. Yo soy ingeniero mecánico, pero lo que cobro como jubilado son 242 pesos y solo en medicamentos tengo que gastar mensualmente 218 pesos. Con lo que me queda, imagínate, cómo, cómo pago luz y teléfono, cómo vivo. Solo con la misericordia de Dios y de las personas que me ayudan, así, como ustedes”.
Doramín Camilo Hernández Zúñiaga:

“Muy contento de la actitud de la iglesia con todos los damnificados. A mí el tornado me destruyó la casa entera, tumbó el techo, me rajó paredes, me tumbó la cocina, parte de los equipos eléctricos me los destruyó. En la familia somos tres y un bebé. Por suerte estábamos todos ese día fuera de casa por distintas circunstancias, si no, hubiéramos muerto. Cuando yo entré en mi casa y vi lo que había quedado, me dije “más nunca yo arreglo esto”; porque no son 20 años, ya yo estoy en la curva de la vida. Pero por suerte ahora el Estado me está rehaciendo la casa y ¡mira la iglesia cómo nos ha ayudado! Yo soy retirado, mi salario es poco y esto es una gran ayuda. La gente de la iglesia fue a mi casa en 2 ocasiones, vieron bien todo y me dieron un papelito para que viniera hoy a buscar la donación. Estoy muy agradecido.”
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