Los secretos del Buen Envejecer

Por Roberto Alfonso Lara

Foto: Cáritas Cienfuegos

Si hoy una de cada cinco personas en la región centro sur del país tiene 60 años o más, para 2050, cuando las canas pinten al 36 por ciento de la población cubana, será preciso que se multipliquen iniciativas similares a las promovidas por el Programa de Personas Mayores (PPM), desde los difíciles años 90.

El Seminario del Buen Envejecer es tan solo ese espacio de visibilidad de cuanto acontece sin estridencias. Durante su tercera edición en la Perla del Sur, casi medio centenar de adultos mayores concurrieron al Santuario de San José Paraíso, donde otra vez volvieron a mostrarse en sus días de gloria.

Miembros de 36 comunidades, los asistentes al encuentro intercambiaron sus experiencias en torno a las prácticas productivas como formas de participación social, eje temático de la cita.

“No solo lo centramos en lo económico, sino también en cómo las personas de la tercera edad pueden contribuir y ayudar a su entorno, de modo que se sientan plenas, a gusto y útiles”, dijo Ana Isabel Palenque Guillemí, coordinadora diocesana del PPM, de Cáritas Cienfuegos.

“Buscamos que perciban y asuman la vejez como un momento de la vida en el que, todavía, son capaces de superarse y de ejercer actividades en beneficio propio y de quienes les rodean”, agregó.

Dinámicas de participación, ponencias, poemas, décimas y una expo-feria de manualidades y costura, ocuparon las sesiones del seminario, orientado a favorecer la interacción y gratificación espiritual de los abuelos. El evento contó con la presencia del Dr. Ángel Antonio Martínez, miembro del equipo nacional de Formación del Programa de Personas Mayores.

“Lo peculiar de nuestra labor está en el amor que les ofrecemos, impregnado del espíritu cristiano. No se trata únicamente de prestarles un servicio, sino de que ellos se sientan queridos por las personas que lo hacen. Eso nos distingue respecto a otros actores sociales”, apuntó Palenque Guillemí.

De acuerdo con la coordinadora diocesana del Programa de Personas Mayores, la parte asistencial atiende a los grupos más vulnerables: ancianos que viven solos o en familias con bajos ingresos. A estos, aun cuando no pertenezcan a las comunidades religiosas, se les brindan servicios de alimentación, lavado de ropa e higienización de sus hogares.

“El impacto lo apreciamos en ese regocijo que experimentan luego, al hallarse acogidos y ser protagonistas de espacios que redimen su papel protagónico en la sociedad y la familia. En ello —concluyó Palenque Guillemí— consiste el ‘Buen Envejecer’: es un regalo de satisfacción y felicidad”.  

Visitas: 1

Roberto Alfonso Lara
Roberto Alfonso Lara
Artículos: 108

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *