La alegría se pinta de azul
Texto y fotos: Merlis Pereira Velázquez
Camagüey- Un día inolvidable en la finca Zaragozana vivieron los niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA), pertenecientes al taller de familia “La alegría se pinta de azul”, del programa Aprendiendo a crecer de Cáritas Camagüey.

Mientras ellos disfrutaban de la piscina, sus padres compartieron al son del grupo musical Los naipes, al que pertenecen dos madres del taller.
La fiesta—que sirvió para celebrarle el cumpleaños a Lian, uno de los pequeños del proyecto—combinó la música, la diversión y los bailes con una sabrosa caldosa, cerdo asado y cake.

En ese ambiente familiar que sabemos lograr los cubanos cuando estamos de celebración, los miembros de “La alegría…” encarnaron la esencia del Programa Aprendiendo a crecer: el brindar a padres y a sus hijos con algún tipo de discapacidad caminos de esperanza y apoyo para su inserción social, así como el acompañarlos a disfrutar juntos de las cosas sencillas y bellas de la vida.
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