Fraternidad en Cayo Espino
Texto: Yaquelín Reyes Caíñas.
Fotos: Cortesía de Rosario Lens Seré.
Bayamo-Manzanillo, 24 de julio de 2020- Siete de los ocho servicios de comedores con que cuenta el Programa de Personas Mayores de Cáritas Cuba en Bayamo-Manzanillo han continuado prestando su servicio de cantina a pesar de la situación epidemiológica ocasionada por la Covid-19.

Uno de ellos se encuentra ubicado en la comunidad de Cayo Espino, y beneficia a unas 25 personas. Cumpliendo con todas las medidas higiénico-sanitarias, trabajan allí, en diferentes actividades, Enersis López Mejías, Marisela Mejías Ávila y Marilyn López, tres hermanas en Cristo que, además de cocinar y atender la limpieza del comedor, siembran ajo porro, calabaza, cebollino, berenjena y otras producciones en el organopónico que crearon en el patio del local, para el autoabastecimiento del servicio.
Marianela Peña Pelegrino, animadora de la comunidad, también se une para apoyarlas, y no solo en la cocina o cualquier otra actividad interna del comedor, sino también como mensajera, repartiendo las cantinas de almuerzo a estos beneficiarios que por su edad y la situación sanitaria aún imperante en el país, no deben exponerse fuera de sus casas.
Arbelia Oliva, señora que vive sola y a la que todos en la comunidad conocen como Bella, agradece desde su hogar el esfuerzo de tantos voluntarios de Cáritas, que han hecho llegar durante semanas una ayuda tan necesaria para el buen desenvolvimiento de su vida en aislamiento.
José Luis Reina, maestro del barrio, se decidió a colaborar de igual manera y ha sido de gran ayuda, teniendo en cuenta que en las comunidades del campo las personas viven muy distantes unas de otras.
En Cayo Espino se mantiene vivo el deseo de compartir y de ayudar, de expresar los sentimientos de la vida cotidiana en el servicio de la caridad.
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