Formación y organización: claves para enfrentar emergencias desde Cáritas
Por: Equipo Diocesano de Comunicación

El equipo del Programa de Gestión de Riesgos y Desastres de Cáritas Guantánamo-Baracoa, de conjunto con el de Formación Institucional en la diócesis, ofreció a los integrantes de las Cáritas parroquiales comunitarias herramientas claves para enfrentar con mayor preparación las emergencias, que agravan las situaciones de fragilidad de muchas personas en medio del complejo escenario económico del país.
Teniendo en cuenta las dificultades de transporte, la formación se organizó en dos momentos, uno en la Vicaría de Guantánamo y el otro en la de Baracoa.
Los participantes recibieron nociones en torno al funcionamiento de las Cáritas de base, inspiradas por el llamado de ser el rostro visible de la caridad desde la iglesia para, en alianza con los sacerdotes y otros agentes pastorales, responder a las realidades de quienes no solo requieren apoyo material, sino la seguridad de sentirse queridos, acompañados y reconocidos socialmente.


En este sentido, conocieron la importancia de su responsabilidad para asistir a los damnificados en situaciones de desastres, de ahí la necesidad de capacitarse para identificar los riesgos antes de la ocurrencia de esos fenómenos y luego, ofrecer ayuda de la manera más efectiva desde el apoyo emocional, entrega de las donaciones, el auxilio a los que perdieron sus viviendas y la rehabilitación.
En otro momento de la formación, el máster y colaborador Loexis Rodríguez ofreció una amplia panorámica acerca de los riesgos naturales y vulnerabilidades que enfrentan diferentes áreas de la diócesis, así como la necesidad de transformar actuaciones que conlleven a contrarrestar esas condicionantes negativas y a reducir el impacto de los desastres.


En el encuentro de la Vicaría Baracoa los animadores evaluaron como muy positiva la organización en la actuación de Cáritas a todos los niveles, tras el paso del huracán Oscar, por la logística efectiva y oportuna, fruto de las formaciones y experiencias vividas ante otros eventos.
El voluntariado también planteó la necesidad de crear dispensarios propios en las parroquias con alimentos no perecederos y productos de higiene para disponer de una reserva que permita llegar, en el menor tiempo posible, hasta los damnificados y apoyar en medio de situaciones de desastres.


Además, valoraron la importancia de involucrar a los jóvenes por sus capacidades físicas que les permiten enfrentar las circunstancias adversas generadas ante una emergencia y llevar las ayudas a las zonas difíciles, así como la urgencia de incorporar mayor número de voluntarios a los equipos parroquiales y actualizar los levantamientos de las personas más frágiles de las comunidades.
Los participantes recibieron orientaciones acerca de la existencia y manejo del Manual Esfera, documento que rige el quehacer ante las emergencias, y una propuesta de planilla dirigida a la evaluación de daños y necesidades, de cuyos análisis se destacó la importancia de puntualizar datos fiables para servir de manera eficaz a quienes más lo necesitan.

Los voluntarios agradecieron los saberes y experiencias transmitidos en las formaciones efectuadas en las Vicarías de Guantánamo y Baracoa que propician un mayor aprendizaje, visión y organización más efectiva de las Cáritas de base para prevenir y afrontar escenarios de desastres, a favor de la convivencia fraterna y compartir el pan con quienes lo necesitan, como Dios invita en los Hechos de los Apóstoles 2: 41-42.
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