Formación de GDH: acercamiento a la identidad cubana
Equipo de Comunicación de Cáritas Guantánamo-Baracoa

El Programa Grupos de Desarrollo Humano (GDH) en la diócesis de Guantánamo-Baracoa se propone en este periodo trabajar de manera más significativa el sentido de la identidad de la persona, y para ello, primero se adentra en la identidad del cubano como parte de la nación, a favor del fortalecimiento de los valores en los beneficiarios.
En este sentido ofreció a su voluntariado un amplio acercamiento a los rasgos identitarios que conforman la cultura cubana durante una formación diocesana, con el propósito de brindarle conocimientos y herramientas para motivar en los niños y adolescentes el amor por sus raíces más genuinas.
”La riqueza de la cultura es un equipaje que cada niño recibe para su vida”, expresó la hermana Beata, coordinadora del programa, quien resaltó la importancia de saber los orígenes e idiosincrasia de las personas para lograr una valoración adecuada en la manera de pensar y comportarse, a la vez que fortalecer el sentido de pertenencia por su identidad.

Con ese propósito, varios invitados del ámbito cultural en la diócesis ofrecieron a los talleristas una panorámica del devenir de los cubanos como la influencia en el nacimiento de la nación, desde el siglo dieciocho, de los grupos inmigrantes españoles, franceses, chinos, haitianos, africanos, jamaiquinos, cuyas costumbres, tradiciones y otros rasgos se entremezclaron para conformar la cubanía.
En este sentido, el director del grupo de variedades circenses Carpandilla, Alexander Barbier, resaltó la trascendencia de conocer que en el proceso de formación de la nacionalidad confluyeron varias corrientes, y en especial el Padre Félix Varela, catalogado como «el que enseñó a pensar a los cubanos», además de la presencia de la religiosidad como un elemento ineludible dentro de la esencia del criollo.

Este sentimiento de cubanía nace desde la Iglesia Católica entre los intelectuales criollos que aportan las enseñanzas del Evangelio a las raíces cubanas como José de la Luz y Caballero y el Padre Félix Varela, quien expresa: “No hay Patria sin virtud, ni virtud con impiedad”, refiriéndose con esta última palabra a la actitud displicente y descreída hacia Dios, pues consideraba que la fe constituye la piedra angular para cualquier sociedad.
Los participantes concordaron en la importancia de transmitir saberes en torno al proceso de transculturación ocurrido en Cuba, para potenciar en los beneficiarios el sentimiento de arraigo por su cultura e historia.
En busca de novedosas iniciativas para el trabajo en los grupos, durante el encuentro también se conoció de los productos y servicios que comercializa la Empresa Artex, de Cultura, y de cuánto se puede transmitir desde el teatro, la literatura y las expresiones músico danzarías autóctonas de la localidad, a partir de la exposición del proyecto «El patio de Adela y el caverchelo.com «.


Con estos conocimientos, los voluntarios de GDH disponen de nuevas ideas y herramientas para participar, junto a los beneficiarios, en el concurso “Mi árbol genealógico” y crear las obras que presentarán en los “Festivales de la Cultura Cubana”, para niños y adolescentes, a efectuarse en noviembre próximo.

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