Epístola de cumpleaños
La siguiente carta ha sido redactada por la madre de un beneficiario del programa Aprendiendo a crecer en Cáritas Santa Clara.
Este programa se enfoca en el trabajo con personas en situación de discapacidad y sus familias, acompañados por Cáritas Cuba, desarrollando su autonomía e inclusión social.

Hijo:
Cuando despiertes este treinta de mayo, justo cuando la primavera extienda las cortinas del verano, ve sin prisa hasta la cocina, que tendrás globos y dulces, tendrás abrazos, canciones y muchos besos para que descubras que es tu cumpleaños.
Para este aniversario te he tejido unas alas gigantes y amarillas, tan amarillas como rayos de sol, por si vuelas alto, nada pueda derretir tus sueños. Quiero que atrapes uno de sus rayos, quiero que volvamos al mar y lo viertas sobre el patio, para nadar juntos entre las plantas, para descubrir nuevamente sus olas, su arena cálida, untarnos sus sales y salpicar torpemente todas las paredes de la casa.
Si sientes que son muchos los abrazos, no te escondas; yo sabré cuándo detenerlos y estaré cerca. Bailaré contigo, verás cómo te sobran las sonrisas.
Sé que te gusta que te aplaudan, que te canten, así que he guardado en este sobre muchas voces, y como también amas la lluvia, he dejado las ventanas bien abiertas, he traído algunas nubes y las haré estallar cuando la tarde arda.
Hijo, el tiempo, de repente, se ha vuelto un potro; ha pasado tan de prisa que ya tienes diecisiete años y están grandes tus zapatos. Siento que me hago pequeña entre tus brazos.
No te escapes, mi querido Dylan, que aún me faltan caminos para andar contigo: quiero mostrarte cómo apagar las luces, encender el alba, quiero que me enseñes el canto del viento y el reflejo del sol en los cristales.

Cuando estés cansado, voy a mostrarte cómo cerrar la casa, cómo extender la luna bajo la almohada y hacer que canten los grillos y las cigarras. Te regalaré la armonía de ese canto, este treinta de mayo, hijo, cuando despiertes y corras a la cocina; ahí te estaré esperando.
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Gracias a Dylan y a su familia por permitirnos celebrar junto a él su cumpleaños, todo el grupo del taller Caminemos del programa Aprendiendo a Crecer de Caritas Santa se siente feliz y bendecido con tu presencia..bendiciones para ti Dylan