Encuentro interdiocesano: un vínculo fraterno y provechoso

Por: Katiuska Fournier de la Cruz
Los equipos diocesanos de Guantánamo-Baracoa y Holguín-Las Tunas realizaron un encuentro para evaluar la eficacia del Plan Estratégico de Cáritas Cuba, el cual culmina su periodo de implementación de diez años, además de intercambiar proyecciones útiles para la institución, en consonancia con la realidad socioeconómica del país.
La reunión transcurrió en la sede institucional de la ciudad holguinera tras la entrega, por parte de los hermanos guantanameros, de un donativo a damnificados de las recientes inundaciones que afectaron a muchas familias de esa diócesis oriental.

Este tipo de encuentros devino como necesidad en última cita de directores diocesanos para socializar ideas y experiencias que resulten más efectivas en la gestión de las Cáritas debido al complejo panorama económico de la nación, además de fortalecer la amistad y fraternidad de los equipos de trabajo institucionales. Ello, permitirá fortalecer la capacidad y habilidades en el manejo de fondos, los nexos y colaboración constante de esta pastoral en sus distintas zonas y la búsqueda creativa de soluciones a la crisis del mercado cubano.
La valía del Plan Estratégico de Cáritas Cuba resaltó en el análisis por ser un instrumento ajustado a las necesidades de los grupos vulnerables del país que garantiza intervenciones sociales con enfoque evangelizador y en el que se promociona la dignidad de los más frágiles, así como su participación y reconocimiento social.

Entre las visiones para actualizar este documento rector figura la creación de un programa nacional para acompañar a las familias, teniendo en cuenta los desafíos actuales de esta célula de la sociedad, herida por migraciones, carencias, disfuncionalidad y otros problemas.
Igualmente destaca la necesidad de fomentar la temática de la sexualidad responsable en los programas existentes en Cáritas Cuba y concebir uno de acompañamiento a iniciativas productivas, además de aplicar en todas las gestiones la metodología de Planificación, Implementación, Monitoreo y Evaluación, PIME, orientada a resultados.

La cita permitió también que los equipos diocesanos de Guantánamo-Baracoa y Holguín-Las Tunas debatieran en torno a las emergencias, la importancia de mantener organizadas las estructuras diocesanas y parroquiales para que el trabajo frente a esas contingencias sea ordenado y eficaz. Se insistió en los procesos formativos de este programa como garantía en la preparación y valores del voluntariado que asume el acompañamiento y respuesta a cada siniestro.
Perseverar en los incentivos espirituales de Dios para ofrecer servicios donde prevalezcan el amor y compromiso resaltó como premisa de trabajo desde Cáritas en cualquier diócesis cubana, así como la creatividad frente al complejo escenario económico que limita muchos pasos del accionar institucional pero no detiene el apoyo a los más desfavorecidos.
Soñar nuevos caminos para diseñar el trabajo futuro de ambas diócesis prevaleció en la cita, en la que los agentes de Cáritas buscan servir mejor a sus beneficiarios con perspectivas de innovación, aprendizaje, cercanía y sinergia de sus servicios y redes, acorde al relato cambiante de la realidad cubana.
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