Encuentro a la manera de Dios

Por: Katiuska Fournier de la Cruz
Rosita, Jean, Ana María y Rodolfo se conmovieron con las historias de vida de los ancianos Clara, Obdulio, Lucía y Milagros.
Llegar hasta las casas campestres de la comunidad rural de Carrera Larga, fue un suceso único para estos cuatro adolescentes que estrenan la Jornada Mundial de Abuelos y Mayores con visitas a beneficiarios del servicio de comedor de Cáritas en esa zona, perteneciente a la diócesis de Guantánamo-Baracoa.

El itinerario les sedujo desde un inicio: la vista hacia una naturaleza florecida, el pasado de un pueblo entre líneas de ferrocarril y la alegría del encuentro y cercanía con almas generosas.
Cada visita iluminó la mirada de los mayores, incluso la de Clara, mojada con lágrimas nerviosas; también la de Obdulio, nublada por la enfermedad.

Lucía invitó a sus tamales y Milagros a la fe profunda.
El pasaje, guiado por Tatica, abrió puertas a las rutinas de esta voluntaria, encargada del menú de los 20 beneficiarios del comedor y de la solidaridad comunitaria y caritativa en su prestación.

Elisa sumó narraciones acerca de sus vivencias como parte del Consejo de Personas Mayores de Cáritas y la gracia de experimentar gestos fraternos en la vejez que impulsan a una participación activa en el entorno familiar y social.
Esta caricia entre generaciones quedó grabada por instantáneas y videos recreados por los adolescentes, aprendices del arte de la fotografía desde un Taller del Programa Grupos de Desarrollo Humano, en la diócesis.

De esta ruta que abraza a jóvenes y ancianos a la manera de Dios, nace una alianza donde se expanden semillas de misericordia, alegría y esperanza, un pacto de amor inolvidable para sus protagonistas, los que escuchen sus historias y aquellos que los vean desde las imágenes que se comparten en el presente artículo.
https://fb.watch/lRyzQXu5oJ/?mibextid=RUbZ1f














Visitas: 1

