El buen gusto y el buen sabor
Texto y Fotos: Yaquelín Reyes Caiñas.
Bayamo-Manzanillo, 14 de noviembre, 2020— Con la participación de miembros de diferentes comunidades se celebró a mediados de noviembre el Festival «El buen gusto y el buen Sabor», en la Capilla Cristo Rey de la Parroquia La Purísima Concepción de Manzanillo, impulsado por el Programa de Personas Mayores (PPM) de la Diócesis.

La coordinadora diocesana del PPM, Iliana Brocard Arencibia, dio la cálida bienvenida del encuentro e invitó a todos a comenzar la actividad con una oración: “Señor enséñame a envejecer”. Después convocó a varias dinámicas, que tuvieron como objetivo la presentación de cada participante, además de disfrutar de materiales audiovisuales que mostraron el valor de la vida y la receta de cómo mejorarla.
Una vez en el patio de la capilla, los participantes degustaron los platos que concursaban. El jurado otorgó tres lugares y un premio de popularidad, teniendo en cuenta el voto de los presentes, a quienes se les ofreció una postal y una imagen del Sagrado Corazón de Jesús Sacramentado, entre otros obsequios.

Martha María Aparicio Guisado y Aurora García Cedeño, formadoras del Programa, se mostraron felices y calificaron el Festival de “muy positivo, fructífero, organizado, donde cada comunidad se esmeró en la creatividad de los platos. En pasar un día diferente”.
«Muy bonito y competitivo ha sido el evento” —agregaba Maribel González Pascual, miembro de la capilla San Juan Bosco.
Conmovidos por la gratitud del encuentro, Doris Espinosa, de la capilla Cristo Rey, expresaba que: “bajo un clima de alegría, hermandad, que es lo más importante, primó el deseo de compartir”.
Por su parte, Miguel González Delgado añadía que había pasado un rato agradable, se había sentido muy feliz.

La coordinadora del PPM sonreía, señalando que ese era uno de los propósitos: “que el adulto mayor se incorporara a la actividad social, después de varios meses de confinamiento, que se sintiera en familia, feliz. Ayudar en el crecimiento humano de las personas mayores de 60 años, es otro de los objetivos, tomar nuevas iniciativas para trabajar en los comedores en la elaboración de nuevos platos, en fin, conocerse y compartir entre hermanos de la fe”.
Todos confirmaron que fue una jornada inolvidable porque Dios impulsa a ser creativos, a estar activos, a aprovechar el tiempo y las energías en bien de los demás.
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