Dylan, regalo para sus padres

La diócesis de Santa Clara ha tenido valiosos resultados con el Programa Aprendiendo a crecer, de Cáritas. Esto se puede evidenciar en Dylan Humberto Mando García, beneficiario del programa hace 5 años, que en el transcurso del tiempo logra habilidades como recortar, pegar y sobre todo en la capacidad de comunicarse, habilidades desarrolladas en cada uno de los encuentros.
Dylan nació el 30 de mayo 2008, hace unos días cumplió 15 años y para esta fecha de gran simbolismo en la familia cubana, la madre ha escrito una emotiva carta que socializamos en este medio digital de Cáritas Cuba.
Apreciar los cambios en Dylan, las valoraciones de su madre, son un regalo para esta institución que busca el bien de sus beneficiarios, su crecimiento y sonrisas.

Carta de Lisy García Valdés, madre de Dylan Humberto Mando García (niño autista de uno de los grupos de aprendiendo a crecer en la Diócesis de Santa Clara)
Escribí esto por estos días. Un poco sentimental quizás por el cumple y lo mucho que ha crecido mi Dylan… y bueno, quería compartirlo.
Dylan no sabe que su nombre es un sustantivo personal, que se divide en dos sílabas pero sabe con mucha certeza que es un nombre hermoso, regalo de sus padres; y cuando lo escucha entiende que lo llamamos a él. Y aunque ni Dylan ni yo sabemos por qué entre la “d” y la “l” hay una “y” en lugar de una “i”.
Sí sabemos que el sol por la mañana luce joven y hace que los cristales brillen, que los reflejos del agua sean asombrosos y que cuando un pajarito se cuela por la ventana hay que quedarse quietos para no asustarlo, aunque asustarlos también puede ser divertido. No. Dylan no entiende de sustantivos, pero sí de mimos, de cariños y que la mermelada de guayaba que hace su mamá es muy sabrosa.
Tampoco comprende bien qué son los océanos, por qué hay océanos y playas, pero es un experto en eso de salpicarse con las olas porque es genial y aunque esa agua tiene un sabor diferente y arde en los ojos; le encanta que lo lancen desde los hombros de Papá.
Dylan no sabe que los días de la semana tienen nombres, pero reconoce que hay dos que le gustan mucho porque duerme hasta tarde, puede ver todos los muñe que quiera y también ir de paseo. Él está muy seguro que hay otros días con números muy especiales en el año aunque no comprende bien qué es un año. Esos días están llenos de dulces y sorpresas.
No, ni Dylan ni su mamá piensan en el tiempo, en los días o los años y se dejan sorprender cuando miran fotos o recuerdan algo que ya pasó porque han crecido mucho y ya a Dylan se le ha quedado pequeña alguna ropa que le gustaba mucho…Pero eso no importa porque a pesar de no entender muchas cosas sabe que tiene mucha gente a su alrededor que lo quiere mucho, muchísimo y eso es lo que más importa.

Visitas: 3

