Cuidado y compromiso: la labor transformadora de Nancy en la guardería de Cáritas Ciego de Ávila
Por: Diamela Leyva Fraga, comunicadora de Cáritas Cuba

La guardería del Programa Grupo de Desarrollo Humano (GDH) de Cáritas Ciego de Ávila, ubicada en la comunidad de Violeta, brinda atención a 20 niños beneficiarios. Este centro se destaca no solo por su trabajo con los infantes, sino también por contar con cuidadoras excepcionales. Entre ellas se encuentra Nancy Castro Cruz, quien ha sido reconocida por la Asociación de Pedagogos de Cuba en Ciego de Ávila como la “Joya de la pedagogía avileña” en años anteriores.
Con 47 años de experiencia en el ámbito educativo, Nancy ha estado al servicio de esta guardería durante los últimos tres años. La dedicación y amor por los niños es evidente, y su compromiso se extiende más allá de la simple enseñanza; al compartir conocimientos y colaborar con el programa.
“Es una bendición que Dios me ha dado”, expresa Nancy, al reflejar su profunda conexión con la labor que realiza.
Atención integral a niños de diversas edades

La matrícula de la guardería está abierta para niños desde los 12 meses hasta los 5 años, adaptándose a las diferentes características psico-emocionales y cognitivas de cada pequeño. A través de un grupo de WhatsApp, los padres son informados sobre las actividades y se les invita a participar activamente en el proceso educativo.
Nancy menciona que algunos niños presentan problemas de comportamiento o de salud. Para estos casos, se implementan actividades diferenciadas con el apoyo de los padres, lo que ha fomentado una mayor vinculación afectiva entre los niños y su entorno.
“Hay niños que han llegado aquí que no hablan y ya tienen la edad requerida. Pero, a través de ejercicios y actividades que fomentan la comunicación, logramos avances significativos. A menudo, contamos con el apoyo de especialistas como psicólogos, y los padres nos muestran su agradecimiento”, comenta Nancy.
Celebraciones y actividades comunitarias
La guardería también organiza celebraciones como cumpleaños colectivos, fiestas de disfraces y conmemoraciones nacionales e internacionales relacionadas con la infancia, así como eventos vinculados a la parroquia. Estas actividades no solo enriquecen la experiencia de los niños, sino que además fortalecen las experiencias familiares.


Un camino de fe y transformación
Nancy, quien en sus inicios no asistía a la iglesia, ha visto su vida transformada desde que comenzó a trabajar en la guardería, apoyada por la labor de Cáritas. El compromiso con el servicio y amor por Dios se manifiestan en cada acción que realiza.
“Estoy hasta que la fuerza me acompañe, aquí me tienen”, concluye Nancy emocionada y reafirma su dedicación a esta noble causa.

La labor de Nancy junto al equipo de cuidadoras en la guardería no solo impacta la vida de los niños, sino que también refleja el espíritu de servicio y amor que caracteriza a Cáritas, recordándonos que, como expresó Santa Madre Teresa de Calcuta, “A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota”.
Visitas: 13

