“Usa el amor y el corazón para acariciar al otro y cuidarlo”.
Papa Francisco (abril, 2017)
Por Amalia Ramos Ivisate
Del 14 al 27 de octubre Cuba acogerá la caminata Huellas de Ternura, una acción promovida en América Latina y el Caribe por las organizaciones socias del Programa Centralidad de la Niñez (PCN), que busca denunciar las diversas formas de violencia contra los niños y las niñas.
El movimiento comenzó en junio pasado en la frontera de México con Estados Unidos y concluirá en 2019 en la Patagonia argentina, como parte de la campaña “Necesitamos a Todo el Mundo: Cero Violencia, 100 % Ternura”.
Con el paso simbólico de más de 15 mil kilómetros a lo largo de la región, se pretenden establecer redes de apoyo que generen espacios humanizados, restauradores y de formación en el seno de las familias, escuelas e iglesias, expone un comunicado de PCN.
La caminata tiene carácter ecuménico y más que una marcha o procesión, consiste en un conjunto de actividades pedagógicas, de concienciación y litúrgicas.
“En Cuba estamos planificando la manera de integrarnos y hacer visible la noble intensión de esta iniciativa. Nuestros obispos consideran que los niños además de receptores deben ser portadores de ternura. Este enfoque animó al equipo de trabajo a preparar una catequesis del tema, cuya práctica consiste en visitar a personas mayores en situación de dependencia y a personas enfermas, lo que será posible gracias al esfuerzo conjunto de Catequesis y Pastoral de Salud”, explicó Maritza Sánchez Abillud, directora de Cáritas Cuba, una de las instituciones que organizan la caminata en nuestro país.
Según precisó, la Comisión de Liturgia escribirá un guion para la eucaristía inicial, a la cual asistirán niños, niñas y adolescentes de las parroquias y comunidades interesadas.
El cierre del período en la isla coincide con el domingo de misiones, por lo que se prevé la participación de la Infancia Misionera especialmente en esa fecha. Desde Cáritas se ha convocado a los beneficiarios del Programa Grupos de Desarrollo Humano (GDH) en todas las diócesis a pintar, componer poesía y música con el tema de la ternura, expuso Maritza, y confesó que “el sueño es montar una exposición con las obras que recibamos”.
Maydelin Azaharez, coordinadora nacional de GDH, subrayó que “la idea es que los niños sean los grandes protagonistas de esta experiencia de comunión que recorrerá todo el continente, de ahí que pongamos nuestro foco en las catequesis y los proyectos que incluyen infantes”.
Finalizadas las dos semanas de estancia en Cuba, nuestra “Embajadora de la Ternura”, la Dra. Vilma Álvarez Cuñat, viajará al país siguiente con la Cometa de los Colores, el símbolo de la caminata que se ha ido tejiendo en cada territorio por el que ha pasado.
La Dra. Vilma se desempeña como profesora principal de la asignatura de Psiquiatría en la Universidad Médica de Santiago de Cuba. Además, trabaja en el Centro de deshabituación para adolescentes adictos y sus familiares, adjunto al Hospital Infantil Norte de la misma diócesis, y pertenece al Equipo de Formación Nacional de GDH, apuntó Azaharez.
Los socios de esta acción son el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), World Visión, Cáritas América Latina y El Caribe (a través de la red de Cáritas nacionales y diocesanas), Pastoral da Criança Internacional, Asociación Latinoamericana de Educación Radiofónica (ALER) y la Red de escuelas Fe y Alegría.
Huellas de Ternura llegará a Cuba procedente de Panamá y seguirá su ruta por otras naciones hasta arribar a Argentina. En todo el trayecto se espera lograr la firma de un millón de pactos para comprometer a padres, educadores y dirigentes a asumir la ternura como alternativa de crianza.