Cáritas Cuba imparte talleres para accionar sobre el acoso escolar
Texto: Roberto Alfonso Lara
Foto: cortesía de Cáritas Cienfuegos
Ilustración: tomada de Pinterest
Cienfuegos, febrero de 2020,- El acoso escolar o bullying constituye un fenómeno de escaso reconocimiento en la sociedad cubana, pero con efectos tan devastadores como en cualquier otro país del mundo. De ahí que en los últimos tiempos despierte interés en algunos actores estatales, no gubernamentales, y en la Iglesia, al observar su creciente auge en instituciones educativas de la Isla.

Cáritas Cuba se proyecta hacia este tema mediante acciones de capacitación, que impactan en los Grupos de Desarrollo Humano (GDH) de las diferentes diócesis, los cuales reúnen a niños, adolescentes y jóvenes en situación de vulnerabilidad.
Una de las experiencias más recientes tuvo lugar en Cienfuegos, donde animadores de sus 21 talleres de GDH recibieron nociones teóricas sobre el acoso escolar y debatieron acerca de estas manifestaciones de violencia en el ámbito de los centros de enseñanza.

Susana Sabina Gallosa, formadora del Programa en la región centro sur de Cuba, explicó que el curso permitió visualizar la expresión del bullying en beneficiarios de los grupos de GDH, especialmente en niños que viven aislados o en un entorno de desventaja social.
“A veces en nuestros propios talleres existen muchachos que están siendo víctimas de este tipo de violencia y no lo percibimos porque desconocemos la naturaleza del fenómeno e ignoramos los términos. Por eso a los animadores les gustó muchísimo el tema; algunos, incluso, compartieron historias de vida y se les dio herramientas para el trabajo con estas personas”, dijo.
En la Diócesis de Cienfuegos, GDH vincula una de sus líneas fundamentales —la formación de valores— a actividades como la música, las manualidades y el repaso escolar. El bullying supone un nuevo desafío, que demanda el accionar del programa, a fin de minimizar las consecuencias en los casos ya identificados y proteger al resto de los beneficiarios.
De acuerdo con Sabina Gallosa, “en el acoso escolar coexisten la víctima, el acosador y varios participantes. Estos últimos pueden comportarse de manera pasiva o agresiva, pero el objetivo siempre es maltratar, asustar y dañar física y psicológicamente. Por eso, su tratamiento a modo de superación generó mucha expectativa entre los animadores de GDH”, afirmó.
Los pocos artículos publicados sobre la incidencia de este flagelo en la Mayor de las Antillas, dan cuenta de datos alarmantes. En la revista Medicina Cubana, por ejemplo, se reconoce que siete de cada diez jóvenes han sufrido algún tipo de acoso, ya sea verbal, psicológico, físico o a través de las tecnologías de la información y la comunicación.
La mirada de Cáritas Cuba hacia el fenómeno confirma su razón de ser: nunca darle la espalda a quienes más necesitan de ella.
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