Cáritas Cienfuegos entrena a voluntarios para la gestión de riesgos y desastres
Por: Roberto Alfonso Lara, comunicador de Cáritas Cienfuegos

Unas quince tormentas tropicales pudieran formarse en toda la cuenca de Atlántico norte a partir del 1.o de junio de 2025, cuando comience otra temporada ciclónica. Expertos del Centro del Clima del Instituto de Meteorología en Cuba pronostican que ocho de tales fenómenos tienen posibilidades de alcanzar la categoría de huracán. Próximo a esta realidad, más de 130 voluntarios de Cáritas Cienfuegos participaron en el I Taller de Gestión de Riesgos y Desastres, coordinado por el programa homónimo de la institución.
Tras las palabras de apertura, a cargo de Ana Isabel Palenque Guillemí, directora de Cáritas en la Diócesis del centro sur del país, se expusieron pormenores de la Encíclica Laudato Si’, escrita por el Papa Francisco en 2015, la cual constituye un llamado a proteger la Tierra y a reconocerla como un hogar compartido que exige y necesita de los cuidados del hombre.

María del Loreto Reyes Garriga, formadora diocesana del Programa de Formación Institucional (FI), explicó que la propuesta del recién fallecido Pontífice se basa en un cambio de actitud y estilo de vida con el fin de afrontar la crisis ecológica actual. Para ello, convoca al diálogo global, así como a la adopción de prácticas sostenibles y responsables, sin perder de vista los derechos humanos y, especialmente, los principios de justicia social hacia las personas en situaciones de vulnerabilidad.
La clave, dijo, reside en «transformar la simple compasión en viva acción», y de este modo poner en perspectiva la misión de Cáritas Cienfuegos a la luz del Laudato Si’ y el rol del voluntariado en la búsqueda de eventuales salidas ante las causas y consecuencias que ponen día a día en peligro el medio ambiente.



Casa Común: ¿cuidada o explotada?
«¿Somos conscientes que cada vez participamos más en la destrucción de la Creación de Dios?». Con esta sugerente pregunta inició su plática Dunia M. Chavez Amaro, coordinadora diocesana de los programas de FI, y el de Gestión de Riesgos y Desastres (GRD). La integrante del equipo de Cáritas Cienfuegos detalló cómo el placer, el poder, el prestigio y la plata (dinero) devienen trampolín para el cambio climático, al constituir incentivos para el consumismo, las guerras, la violencia, la industrialización y la desforestación.
«No es casual que al paso de los años se prolonguen las sequías, las tormentas sean más fuertes, exista mayor escasez de alimentos y riesgos para la salud, sintamos la elevación de las temperaturas, desaparezcan especies y aumente la pobreza y el desplazamiento», opinó.

De cara al escenario descrito, Chavez Amaro subrayó la importancia de proteger, promover, plantar y preservar, lo cual conllevó a la realización de dinámicas en grupos para identificar cuán vulnerables resultan las comunidades de la Diócesis frente a catástrofes naturales y las posibles acciones de prevención.
El espacio formativo propuso igualmente un acercamiento a la Protección de la salud mental en situaciones de desastres y emergencias desde la gestión emocional. Pautas prácticas de actuación, tema impartido por el especialista en Psiquiatría Dr. Iván Castillo Ledo.
Casi al cierre se compartió con los voluntarios algunos elementos del Plan Estratégico de Cáritas Cuba 2025-2030, referidos a la actualización de la misión, visión y valores. Además, conocieron de los ejes estratégicos y transversales y de los programas que coadyuvan a su implementación. Una idea sujeta al espíritu de conversión ecológica fundamentado por el Papa Francisco signó el encuentro: «Si vamos a tirar algo al suelo que sean semillas».

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