Beneficiarios de Aprendiendo a crecer disfrutaron del verano
Por: Equipo de Comunicación de Cáritas Matanzas
Con alegría, sonrisas y aplausos de todos los asistentes, Lurdita y Dainerys celebraron un feliz cumpleaños durante la actividad del fin de verano y comienzo del curso escolar compartida por los beneficiarios con síndrome Down del programa Aprendiendo a crecer, de Cáritas Matanzas, en la parroquia El Carmen.
Una vez más, el payaso Colorín animaba la fiesta con su ritmo de silbatos y palmadas que a cada juego imprimía una sorpresa y provocaba la motivación de todos.

Nadie quedó fuera de los juegos como el salto de los aros o descifrar el acertijo de magia con los “zapatos de los caballos” –que al fin alguien lo descubrió- … y así transcurrió el espacio donde también bailaron las marionetas que vinieron escondidas en el cofre de los “misterios”.
Tomados de las manos, como un símbolo de amistad, el grupo hizo una sola voz para cantar al amor que a lo feo convierte en belleza.
En el cierre de la etapa estival para este grupo, la Dra. Carmen M. Ulloa Gómez, coordinadora diocesana de Aprendiendo a crecer, reflexionó con familiares e invitados que en una familia donde haya una persona con discapacidad, es primordial que esta se encuentre en primer orden para sociabilizarla y atenderla.
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