Cáritas Cienfuegos

Texto y foto: Roberto Alfonso Lara

Autismo vs. Cuba la voz de un padre y su hijo en las redes.JPG
Adrián junto a su hijo Miguel Alejandro, un adolescente con autismo.

Un tiempo atrás, Adrián Oramas Conejo jamás habría imaginado convertirse en influencer, o al menos utilizar sus perfiles en redes sociales para hablar sobre el autismo, un tema al que muy pocos apostarían para ganar seguidores y posicionamiento. A fin de cuentas, ¿empatizaría el público con la vida de un padre y su hijo autista? Entonces, apareció alguien con la idea.

«Me sugirió abrir un canal, pero en aquel momento ignoraba cómo hacerlo. Investigué y decidí subir contenidos de lo que mi hijo, Miguel Alejandro, realizaba diariamente. Empecé en YouTube, y luego de un año trasladé el espacio a Facebook», comentó Adrián.  

¿Por qué Autismo vs. Cuba?  

«Al inicio se llamó Autismo Cuba. Después, cuando agregué el ‘versus’, me dijeron que así significaba contra Cuba. Expliqué que en realidad el nombre solo buscaba denotar todo lo que sucede en nuestro país en detrimento del autismo y de las personas con trastornos del espectro autista (TEA), pues como sociedad padecemos aún de tabúes y limitaciones al respecto. Esa es la esencia».

Háblame del impacto de la propuesta.

«La página goza de mucha aceptación. La mayoría de los contenidos muestran la cotidianidad de Miguel, con el objetivo de visibilizar lo que una persona con autismo puede hacer en el ámbito familiar hasta lograr una eventual inclusión laboral».

A través de los videos, fotos y textos compartidos insistes en la representación de lo que el autista puede y la sociedad cree que no. ¿Por qué?

«Los padres de hijos autistas siempre nos preguntamos qué será de ellos cuando no estemos. El mundo los etiqueta desde que nacen. Dicta lo que no pueden hacer, y, sin embargo, se ha demostrado lo contrario. Ahora sí: necesitan preparación, amor y comprensión. Con estas herramientas podemos conseguir mucho en las personas con autismo, ayudándolas a garantizar su futuro para el día en que ya no cuenten con familiares allegados».

Por eso en varias publicaciones observamos a Miguel inmerso en tareas domésticas, sembrando, recogiendo materias primas…

«Sí, forman parte de las habilidades que pretendo desarrollar en él. Los autistas por lo general son lentos, pero con paciencia uno logra que aprendan incluso tareas más complejas, como la mecánica, la cual es fundamental para cualquier tipo de arreglo».

Al margen de lo que funciona para las redes, ¿percibes realmente un cambio en tu hijo?

«Poco a poco se nota la mejoría. Las actividades y su práctica diaria lo motivan cada vez más. Al principio fue difícil que hiciera las cosas, pero hoy uno lo orienta y él las ejecuta sin problemas. Además, contento, feliz de sentirse útil. Para mí resulta un apoyo».

En Cuba existen mínimas opciones para las personas con autismo. ¿Qué importancia le concedes a esta labor de visibilización y sensibilización?

«Nuestra sociedad tiene enraizado el ‘no pueden’ y debe entenderse que los autistas no son ‘pobrecitos’. Pueden realizar más de lo que la gente y hasta los especialistas creen. Cuando uno lo intenta ve el fruto. Con esto quiero incentivar a otros padres que igual lo estiman imposible. Ojalá funcione como un ejemplo a seguir para ellos».

¿A qué aspiras llegar con el proyecto?

«Mediante el caso de mi hijo Miguel Alejandro, un adolescente de 17 años, pretendo mostrar el desarrollo de una persona con TEA, sus capacidades para incluirse laboralmente. Alcanzar una transformación social en este sentido, de modo que se les brinde la oportunidad de trabajar».

Con más de 4 mil seguidores, el perfil gestionado por Adrián también constituye plataforma para dar a conocer las acciones del Grupo de Autismo Ángel Azul, vinculado al programa Aprendiendo a crecer, de Cáritas Cienfuegos, del cual él y su hijo son beneficiarios. Esa voz en el universo virtual rompe estigmas y silencios.    

Visitas: 3

Roberto Alfonso Lara
Roberto Alfonso Lara
Artículos: 118

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *