Algunas estrategias psicológicas para familias de personas con discapacidad intelectual
Por: Nayelis Martínez García
La Habana, septiembre de 2021— El nuevo coronavirus SARS- COV 2 (que ocasiona la Covid 19) es una emergencia sanitaria a nivel global. En respuesta a la pandemia, los gobiernos han declarado estado de alarma para proteger la salud y la seguridad de los ciudadanos y contener la progresión de la enfermedad.
La cuarentena es una medida preventiva necesaria durante epidemias relacionadas con algunas enfermedades importantes, pero puede tener un impacto psicológico negativo amplio y sustancial en la población expuesta1.

Romper las rutinas de forma abrupta, transformar radicalmente la vida cotidiana y el confinamiento prolongado, genera un sinfín de emociones negativas: tristeza, preocupación, ansiedad, frustración, problemas de sueño, alteración de hábitos, irritabilidad, miedo, depresión, estrés, sensación de encierro, aburrimiento, sedentarismo, hiperactividad, etc.
Varios investigadores analizan el impacto psicológico de la cuarentena y cómo reducirlo. En la revista médica británica «The Lancet» se informa de efectos psicológicos negativos que incluyen síntomas de estrés postraumático, confusión e ira2.
Los niños, adolescentes y jóvenes con discapacidad intelectual son una población más vulnerable a padecer estos efectos y también con mayor riesgo de enfermar de Covid 19, en especial las personas con Síndrome de Down. Según las autoridades sanitarias británicas, ellos son extremadamente vulnerables ante la Covid – 19.
Algunas estrategias para atenuar los efectos negativos de la cuarentena en estas personas pueden ser:
– Explicar a los niños, adolescentes y jóvenes con discapacidad intelectual lo que está sucediendo y la importancia de estar confinados de una manera sencilla y apropiada.
– Enseñar medidas de protección y cuidado para evitar el contagio y la propagación del virus.
– Reducir o evitar que estén expuestos a noticias negativas referentes al coronavirus. De este modo se evita la confusión, la preocupación, el miedo.
-Favorecer la comunicación con familiares y amigos a través del teléfono o el internet, para disminuir los sentimientos de aislamiento.
– Optar por estilos de vida saludables, que son los comportamientos que disminuyen los riesgos de enfermar (tomar el sol aunque sea desde algún lugar de la casa, mantener una dieta saludable, dormir las horas necesarias y en sus horarios).
– Realizar ejercicios físicos. Los resultados son beneficiosos y disminuyen la depresión, la ansiedad y el estrés.
– Reforzar la realización de las actividades educativas en el hogar por parte de la familia, con la finalidad de fortalecer los aprendizajes adquiridos.
– Aprovechar y enseñarles cosas nuevas que no se hacen por falta de tiempo.
– Pasar tiempo de calidad en familia (ver algún programa de TV juntos, jugar, hacer manualidades, etc.).
– Favorecer que participen en las actividades de vida cotidiana y así potenciar su autovalidismo.
Nayelis Martínez García (coordinadora del proyecto «Corazón» que atiende a jóvenes y adultos con Síndrome de Down en el proyecto comunitario de la Parroquia San Martín de Porres en Alamar, del Programa Aprendiendo a Crecer de Cáritas Habana)
Bibliografía:
1 S. K. Brooks, R.K. Webster. The psychological impact of quarantine and how to reduce it.
2 Parra S. Los efectos psicológicos observados en la cuarentena según estudios de «The Lancet»
3. Estudio internacional sobre el impacto de la Covid en personas con Síndrome de Down.
Disponible en: https://www.thelancet.com
4. Nuevos datos sobre Covid 19 y Síndrome de Down.
Disponible en: https://www.fiadown.org
5. Dubey S, Biswas.P, Chatterjee S, Dubey MJ, et al Psychosocial impacto of covid 19
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