Dos años consagrados a los mayores de La Sierrita
Texto y fotos: Roberto Alfonso Lara

Desde 2023, el segundo martes de cada mes ya es una fecha marcada para los habitantes de La Sierrita, en el lomerío de la Diócesis del centro sur de Cuba. Los desvelos de una nieta por ocupar a sus abuelos fuera de la rutina del hogar hallaron enseguida la simpatía de otros ancianos de la comunidad, hasta lograr la constitución de un espacio formal, con el apoyo del Programa de Personas Mayores (PPM), de Cáritas Cienfuegos.

Recién el grupo acaba de cumplir dos años, siempre bajo la guía de la joven voluntaria Yaima Pérez Rodríguez. «Lo hago con placer, pidiendo al Señor que nos dé fuerza para poder ayudar a más personas», confiesa durante el festejo de aniversario que otra vez, como el año anterior, volvieron a celebrar en el hogar de la beneficiaria Antonia Caridad Gallardo Hernández.

Música, baile, juegos para ejercitar la memoria y la visión, consejos de especialistas para cuidar la salud, recomendaciones sobre plantas ornamentales y rifas, dinamizaron el encuentro, al cual asistieron no solo mayores de La Sierrita, sino también de San Blas, Cafetal y otros asentamientos de la montaña. Algunos, incluso, desafiaron los irregulares caminos y sus muletas para participar en la actividad.
«Para mí es un espacio muy importante, pues todo no puede ser la casa, ni cocinar, lavar y fregar; necesitamos relacionarnos, compartir con amistades, aprender cosas nuevas» expresó Gudelia Romero Almeida, de 71 años.
«Cada vez que nos reunimos, yo aquí me siento más joven y alegre», añadió Ricardo Pérez Cáceres, de 63 años, uno de los pocos hombres que integra el grupo de animación sociocultural del PPM en La Sierrita.
La fiesta por el segundo onomástico tuvo en esta oportunidad el acompañamiento de Ana Isabel Palenque Guillemí, directora de Cáritas Cienfuegos, quien en nombre de la institución católica recurrió a una famosa frase de Santa Teresa de Calcuta: «Damos gracias a Dios, porque nosotros somos lápices en sus manos».
Visitas: 29
