Cambiar la indiferencia en esperanza
Fotos: Lourdes Abuin
Texto: Lianet Fundora Armas

Fieles al llamado del Papa Francisco, que nos invitó a crear mediante el camino jubilar un clima de esperanza y confianza como signo de empatía, el Jubileo del equipo Diocesano de Cáritas Matanzas se convirtió en una oportunidad para reflexionar sobre nuestro quehacer y nuestro ser.

Meditar en torno al evangelio según San Marcos (10: 46-52), que narra la sanación de Bartimeo, fue el punto de partida para mirarnos a la luz del evangelio. Cuán vital resulta ser consecuentes con la actitud de Jesús que escucha el clamor de aquellos ignorados por la muchedumbre. El hijo de Dios llama a Bartimeo sabiendo el deseo de su corazón, pero le deja expresarse libremente: ¿qué quieres? Así ocurre el milagro: el ciego recobra la visión, “su fe le ha salvado” y aun cuando Jesús no le pide nada a cambio, comienza a seguirle.

¿Estamos entre el pueblo como Cristo, atentos a las voces de los más necesitados, o nos quedamos en nuestra zona de confort?; ¿Somos capaces de ponernos realmente en el lugar de los pobres, los marginados, los que sufren, o les juzgamos y condenamos al silencio?

Las palabras de nuestra directora diocesana María de los Ángeles Castelo fueron una respuesta a muchas de estas interrogantes: “Cáritas evangeliza con actos. Somos facilitadores de la Caridad de Dios y para ello es preciso experimentar una profunda conversión espiritual”.
Por su parte Yailén Guzmán Hernández, coordinadora del programa Grupo de Desarrollo Humano reflexionó acerca de la importancia no solo de servir, sino de hacerlo con fuerza y alegría, de modo que sean esos los sentimientos que se transmitan a cada beneficiario.
PLAN ESTRATÉGICO 2025-2030: ABRIENDO CAMINOS

Durante la cita tuvo lugar la presentación del Plan Estratégico de Cáritas Cuba que nos recuerda la misión de testimoniar el amor de Dios mediante acciones que ayuden a promover y proteger la dignidad de las personas vulnerables.

Alberto Chía, coordinador de Gestión de Riesgos y Desastres e Ileana Sarmentero, formadora del Programa Formación Institucional enfatizaron en la necesidad de analizar los ejes estratégicos desde la realidad de la Diócesis matancera para perfeccionar el quehacer en aras de un mejor servicio.


Los participantes coincidieron en el rol protagónico del voluntariado y en la relevancia de acompañarles a cada paso, de estar atentos a su sentir.
Precisamente durante su homilía el Padre Rolando Lauzurique Cruz enfatizó en cuán importante resulta no ser una Iglesia indiferente, pues acoger con el corazón abierto al hermano es la certeza de que hemos resucitado con Cristo en este tiempo Pascual.
UNA LUZ EN LA OSCURIDAD

El momento culminante de la jornada correspondió al trabajo de mesa, donde se vislumbró la estrategia con el proyecto social de Cáritas a través de los símbolos de Luce (luz), la mascota del Jubileo.

Evelyn Méndez Castelo, coordinadora del programa Aprendiendo a crecer animó este espacio a través de las siguientes interrogantes: ¿Cómo queremos que nos vean? ¿Cómo queremos mirar?; ¿Cómo queremos que sea nuestra vida, nuestro servicio?; ¿Qué esperan de nosotros nuestros grupos de interés? ¿qué esperamos de ellos? , entre otros aspectos.


El ejercicio concluyó con la presentación de cada una de las valoraciones, mientras los ponentes colocaron poco a poco los atributos de Luce: ojos luminosos, rosario, impermeable, bordón, botas…


Cada una de las propuestas concretas conformará la ruta a seguir que será presentada en los últimos días de mayo, durante el Jubileo Diocesano de Cáritas Matanzas.


Una oración final colocó en manos de Dios los sueños de un colectivo que anhela crecer en espíritu y entrega, conscientes de que “es tiempo de solidaridad, de ser verdaderos testigos del seguimiento de Jesús. Es tiempo de acompañar a los crucificados de hoy”.

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